La risa que humaniza y trasciende Hay quien piensa que me río de todo… y la verdad es que sonrío mucho y me río mucho. Y no por burla o evasión de lo que acontece y las emociones que provoca. Mas bien, ante la adversidad, persigo sostener una visión positiva posible y en puro gozo. Así, me río porque he aprendido a reirme conmigo misma. Porque sé que soy un ser evolutivo, en constante transformación personal, y que en cada desafío hay oportunidades que me invitan a crecer. Mi risa es fe, es gozo, es gratitud. Es un reconocimiento profundo de que la vida, incluso en momentos de atravesar miedo, confusión y desesperanza, me puede acercar a lo bueno, lo hermoso y lo santo. Y en cada instante, mi ser puede saberlo, anticiparlo y celebrarlo. Hace poco me invitaron a una entrevista de podcast para hablar sobre mis experiencias como coach del programa Separación Consciente — la compartiré próximamente. Si …
