El final de una relación es, muchas veces, una de las experiencias más dolorosas y traumáticas de la vida.
Una mezcla de emociones intensas, incluyendo decepción, verguenza, culpa, corazones heridos, incertidumbre sobre el futuro, preocupaciones por los hijos, si los hay… y mucho más. A la vez, siempre hay la posibilidad de prepararnos para transitarlo con mayor claridad, confianza y paz mental.
La Separación Consciente nos recuerda que el final del amor no tiene por qué destruirnos. Puede ser vivido como un acto de sanación, de dignidad y hasta de evolución personal y colectiva.
El siguiente texto, conocido como el Credo de la Separación Consciente, fue escrito por Katherine Woodward Thomas y aparece en su libro Separación consciente: Un programa en cinco pasos para vivir felices cuando la historia llega a su fin (Editorial Urano, 2016).
Lo comparto contigo completo porque sé que puede inspirarte y abrir un horizonte nuevo en tu propio proceso:
El Credo de la Separación Consciente
Aspiramos a una ruptura o a un divorcio vivificante caracterizados por el sincero esfuerzo de separarnos de nuestra expareja y de todos los implicados de manera correcta, sana y completa, engrandecidos por el amor que hemos compartido en lugar de sentirnos empequeñecidos o heridos por cómo ha terminado la relación.
En lugar de humillarnos y culparnos el uno al otro, queremos hacernos responsables de nuestra ruptura.
En lugar de vengarnos y desquitarnos, deseamos perdonarnos a nosotros mismos y a nuestra pareja.
En lugar de entregarnos a la codicia, procuraremos ser considerados con las necesidades de todos los implicados, justos y generosos de un modo que genere buena voluntad entre nosotros.
En medio del temor, decidimos tener fe.
En medio del dolor de la separación, decidimos reafirmar la bondad de la vida.
En medio de los difíciles problemas, decidimos buscar soluciones positivas con las que todos salgamos ganando en el futuro.
Haremos todo lo posible por vencer cualquier impulso de atacar y herir a nuestra expareja al tomar decisiones y actuar con la única intención de poner fin a la relación de manera sana y fomentar la esperanza y la recuperación en todos los implicados.
Aunque no hayamos cumplido algunas promesas, rompiéndole con ello el corazón a nuestra expareja, seguimos con todo valorando, respetando y apreciando el tiempo que pasamos juntos.
Aceptamos los defectos de la relación al tiempo que reconocemos la cualidad sagrada de las relaciones humanas y decidimos quedarnos con los aspectos positivos de esta unión en lugar de con los negativos.
Durante esta delicada transición, deseamos hacernos el menor daño posible tanto a nosotros mismos como a nuestra expareja, a nuestros hijos y a la comunidad extendida de familiares y amigos que han apoyado esta relación.
Evitaremos hacer que los demás se pongan del lado de uno o del otro y, cuando sea adecuado, apoyaremos nuestro círculo de seres queridos para cultivar una relación sana con todos.
En el caso de tener hijos, antepondremos las necesidades de estos a las de cualquier otra persona e intentaremos en especial crear un nuevo sistema holístico familiar que nos permita a todos seguir siendo una familia expandida en lugar de dos fragmentadas en las que nuestros hijos se sientan divididos.
Al buscar soluciones para nuestra ruptura, antepondremos el crecimiento a largo plazo a las ganancias a corto plazo, invirtiendo nuestra energía en crear nuevos acuerdos y estructuras que sustenten el desarrollo y la aparición de la siguiente etapa sana y curativa de la relación.
Al considerar el modo más adecuado de dividir los bienes y las deudas, intentaremos ser justos, razonables y tener la mente abierta, recordando que en vez de castigarnos el uno al otro nos hemos propuesto conservar y proteger nuestro patrimonio.
Evitaremos mantener litigios innecesarios y costosos que puedan causar daños irreparables y vaciar nuestras cuentas bancarias, y procuraremos en su lugar resolver nuestros problemas por medio de profesionales que nos ayuden a llevarlo a cabo con integridad, justicia, honestidad y ecuanimidad.
Y sobre todo, en medio de nuestro dolor, intentaremos hacer lo correcto por las razones correctas, de modo que nuestros valores éticos triunfen sobre nuestras emociones. Sabemos que tenemos el poder para hacer que nuestra conducta colectiva evolucione al final de la relación y reflejar con ella el mundo más compasivo que aspiramos a crear para nosotros, nuestros hijos y las generaciones futuras.
Una brújula que también es personal
Este Credo nos ofrece una muestra de lo que es posible. Y también nos impira a extender nuestra mirada y comenzar a vislumbrar un camino que empieza justamente dentro de ti.
En mi experiencia, un primer paso consciente es tener una intención clara que te sostenga, para que no te pierdas en medio de la confusión o el dolor.
Por eso creé la guía gratuita “Separarte sin perderte”, un recurso diseñado para invitarte a definir tu brújula personal durante la separación.
En ella encontrarás reflexiones y ejercicios prácticos que te darán claridad y dirección, para que vivas este proceso desde el amor propio y la conciencia. Me encantará que la tengas y que te sea de bien.
Descárga la guía gratis
El Credo nos inspira a imaginar un final más digno, humano y esperanzador.
La guía es tu primer paso para empezar a vivirlo.
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El Credo de la Separación Consciente fue creado por Katherine Woodward Thomas, autora de los bestsellers internacionales Calling in “The One” y Conscious Uncoupling. Esta versión en español aparece publicada en su libro Separación consciente: Un programa en cinco pasos para vivir felices cuando la historia llega a su fin (Editorial Urano, 2016). Como coach certificada en este método, me honra compartirlo contigo y de alguna forma acompañarte en tu camino hacia una separación más sana y consciente.

Isandra es educadora y Coach de Relaciones especializada en generar relaciones auténticas, amorosas, sanas y felices- comenzando con la propia. Y si toca pensar ese momento, también apoya a personas que deseen transicionar una ruptura, separación o divorcio de forma respetuosa, sana y consciente.
La exabogada es madre, amante de la naturaleza y apasionada del aprendizaje continuo. Disfruta su vida explorando nuevas formas de cocrear un mundo más amoroso, sano y feliz.

